De dónde viene el mito
La idea de que un aceite más espeso es mejor es fácil de creer. El aceite más espeso se adhiere a las superficies y se siente más protector, y un grado más pesado puede silenciar un motor viejo ruidoso durante un tiempo. Pero el diseño de los motores ha avanzado. Los motores modernos usan holguras internas ajustadas y conductos de aceite precisos, y se construyen y prueban en torno a un grado de viscosidad específico.
Cuando viertes aceite más espeso de lo diseñado, no fluye tan rápido en el arranque, que es cuando se produce la mayor parte del desgaste del motor. También requiere más energía para bombearse, lo que puede reducir el ahorro de combustible. Más espeso no es lo mismo que mejor.
Qué hace realmente el grado correcto
El grado de tu manual se elige para equilibrar dos tareas: fluir lo bastante rápido cuando el motor está frío y mantenerse lo bastante espeso para proteger las piezas cuando el motor está caliente. Los ingenieros eligen un grado que hace ambas cosas para tu motor específico y los climas para los que fue diseñado.
Usar el grado especificado ayuda a que el aceite llegue rápidamente a las piezas móviles en una mañana fría, mantiene la bomba de aceite funcionando como se pretende y respalda las cifras de ahorro de combustible para las que se ajustó el motor. Un grado más pesado puede alterar ese equilibrio, aunque parezca más seguro.
Cuándo está bien un grado diferente
A veces un manual indica más de un grado aceptable, a menudo vinculado a la temperatura o a las condiciones de conducción. Algunos manuales también señalan que un grado ligeramente más pesado es aceptable para un motor de alto kilometraje que quema aceite. En esos casos, elegir dentro de las opciones indicadas está bien.
Lo que no es buena idea es adivinar por tu cuenta. Si crees que tu motor necesita un grado diferente, consulta primero el manual y trata su orientación como la última palabra. Recuerda mantener separadas dos ideas: la viscosidad es el grado, como 5W-30, mientras que la especificación, como un estándar API o ILSAC, describe el nivel de rendimiento del aceite. Ambos deben coincidir con lo que requiere el manual.