Por qué la temperatura cambia la viscosidad
La viscosidad es la resistencia de un fluido a fluir, lo espeso o fluido que es. Para el aceite de motor esto no es un número fijo; cambia constantemente con la temperatura. Cuando el aceite está frío es más espeso y fluye lentamente, y cuando se calienta a la temperatura normal de funcionamiento se vuelve más fluido y fluye con mayor libertad.
Esto importa porque un motor necesita que el aceite haga dos tareas diferentes. En el arranque, el aceite debe ser lo bastante fluido para bombearse rápidamente a todas las piezas móviles, especialmente con tiempo frío. Una vez que el motor está caliente, el aceite debe seguir siendo lo bastante espeso para mantener una película protectora entre las superficies metálicas que se mueven rápido.
Cómo se comportan los aceites multigrado
Un aceite monogrado solo cumple un objetivo de viscosidad. Un aceite multigrado, como 5W-30, está formulado para satisfacer a la vez un requisito de tiempo frío y un requisito de funcionamiento en caliente.
El primer número con la ‘W’ (de invierno, winter) describe el rendimiento en frío: un 5W fluye con más facilidad a bajas temperaturas que un 10W. El segundo número describe la viscosidad del aceite a alta temperatura de funcionamiento: un 30 es más fluido en caliente que un 40. Así que un 5W-30 fluye como un aceite fino cuando está frío pero se comporta como un aceite de grado 30 una vez calentado. Ambos números describen condiciones reales y separadas, por lo que no puedes ignorar ninguno de ellos.
Índice de viscosidad y elección de un grado
El índice de viscosidad (VI) mide cuánto resiste un aceite a volverse más fluido a medida que se calienta. Un VI más alto significa una respuesta más plana —la viscosidad se mantiene más estable a lo largo del rango de temperaturas—, que es exactamente lo que los aceites multigrado están diseñados para lograr.
Como el equilibrio correcto depende del diseño del motor y del clima, el enfoque más seguro es usar el grado exacto que indica el manual de tu vehículo. Ese grado ya refleja las temperaturas para las que se construyó el motor, y un aceite más espeso no es automáticamente una opción más segura.