Qué es cada tipo
Hay tres opciones comunes en el estante. El aceite convencional se refina a partir del crudo y funciona bien para la conducción cotidiana. El aceite totalmente sintético se fabrica mediante un procesamiento más avanzado, lo que da moléculas uniformes y aditivos cuidadosamente elegidos. La mezcla sintética se sitúa en medio, combinando aceites base sintéticos y convencionales para ofrecer algunas ventajas del sintético a un coste menor.
Los tres pueden ser buenos aceites. La etiqueta te indica cómo se fabricó el aceite base, pero por sí sola no te dice si el aceite es adecuado para tu motor.
Dónde tiende a ayudar el sintético
El aceite sintético generalmente tiene algunas ventajas. Suele fluir mejor con tiempo frío, lo que ayuda a que el aceite llegue rápidamente a las piezas móviles en una mañana helada. Tiende a mantenerse más estable a altas temperaturas, resistiendo la degradación bajo calor y estrés. Y como aguanta más tiempo, muchos sintéticos admiten intervalos de cambio prolongados cuando el fabricante del motor lo permite.
Estas fortalezas importan más en condiciones exigentes, como climas muy fríos o muy calurosos, remolcado, trayectos cortos frecuentes o motores turboalimentados que funcionan calientes. En esos casos la estabilidad adicional puede merecer la pena.
Cuándo el convencional es suficiente, y qué decide realmente
El aceite convencional sigue cumpliendo su función en muchos motores, especialmente con cambios de aceite regulares y puntuales y una conducción normal. Si tu manual indica el convencional como aceptable, puede ser una opción sensata y de menor coste.
El punto clave para cualquiera de los dos tipos es este: la categoría del aceite base no es lo mismo que la especificación. Tu motor necesita un grado de viscosidad específico, como 5W-30, y un estándar específico, como una especificación API, ILSAC u OEM. Tanto los aceites sintéticos como los convencionales vienen en muchos grados y especificaciones. Elijas el que elijas, haz coincidir el grado y la especificación del manual de tu vehículo, y deja que esa orientación guíe la decisión.